jueves, 15 de junio de 2017

Yo Soy

Ricardo Morán… jajaja. No no, no se trata de parecidos con él o con “Dragón” (Carlos Alcántara) o con Juan Luis Guerra… no no, se trata de ser útil como Kikín Rispa. Me gusta ser útil para estudiante cuando me piden ayuda para efectuar algún trabajo sobre discapacidad (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2017/05/se-valora-mas.html), sobre mi asociación (https://www.facebook.com/AA.JJ.Generando.Sonrisas/), sobre el parabádminton (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2017/02/kikin-sin-barrera.html) o sobre el cáncer (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2017/03/nadie-nos-quita-lo-luchado-fuck-cancer.html). 

Pero me llamó la atención un pedido de apoyo para un trabajo de sicología y lo que necesitaba hacer Tamara era un perfil, mío de mí. Al leerlo me pareció muy bonito y por eso le pedí permiso para publicarlo en mi blog, no por vanidad (aunque no me crean jaja) sino porque es bueno saber la opinión que se forma otra persona de mí. Creo que sin querer queriendo le transmití muchas cosas buenas que pueden quedar grabadas en su corazón para siempre. Se siente bien ser útil pero es una dicha enorme saber que puedes dejar huellas positivas en la vida de otros. Y ese es mi gran propósito de vida. Que satisfacción siento al saber que sigo bien por el camino que he elegido para mí. Ahí les dejo el perfil, espero les guste tanto como a mí. 

KIKE RISPA, UN ALMA DE GUERRERO

Para Enrique Rispa, más conocido como Kike Rispa o Kikín Rispa, no todos los días son iguales. No tiene una rutina fija ni un horario de oficina, lo que le permite hacer un poco de todo. Todas las semanas se organiza según las distintas actividades que tenga pendientes. Tiene una ONG con la que ve temas de discapacidad, es profesor en la Universidad Católica, da charlas de motivación, tiene un blog, acaba de publicar su primer libro y como no hay primera sin segunda, está planeando publicar otro. Además es parte de la Selección Nacional de parabádminton. 

Kike tiene 35 años y es una de las personas más risueñas y positivas que he conocido. No tarda más de 10 minutos en sacarte una risa con alguno de sus comentarios. Es de las personas que cree que todo pasa por algo y que querer es poder. Su energía es contagiosa y es fiel creyente de que uno es capaz de contagiar sus actitudes al resto, es por eso que cuando le hicieron quimioterapia y le amputaron la pierna derecha decía que si lo ibas a visitar no vayas con cara de drama ni llorando… “Si vas a venir contagia cosas positivas, pero la cosa es que me animes, no que me desanimes, no es la idea ponernos a llorar todos juntos, ya que es importante el tema emocional durante todo este proceso”. 

A Kike le encantan los deportes desde siempre. En el 2004 cuando estaba jugando fútbol se cayó y se golpeó la pierna, el dolor no dejaba de molestarlo, por lo que decidió ir a sacarse unas placas. Por coincidencia, cuando le sacaron las placas se dieron cuenta de que tenía un tumor y los doctores le recomendaron extirparlo para evitar que desencadenara en algo maligno. Unos años después el tumor volvió a aparecer y comenzó a crecer, lo cual indicaba que era algo malo. No sabían qué tipo de cáncer era hasta que lo operaron otra vez para extirparlo y volvió a aparecer, pero esta vez había hecho metástasis a los pulmones. Era uno de los más agresivos. Osteosarcoma. Pero, el osteosarcoma no logró vencer a Kike, sino que lo hizo más fuerte. 

Ha pasado por 5 cirugías, le han sacado el apéndice, la vesícula, tres tumores y le amputaron la pierna derecha. Pero, como el dice “caer está permitido, levantarse es obligatorio”. Se sintió identificado con este proverbio y lo usa como título de las charlas de motivación que dicta, además de seguirlo al pie de la letra en su día a día. “Obviamente pues, sin una pierna soy más propenso a caerme” me dice entre risas. También me cuenta que siempre ha sido el amigo palomilla, ese que hace reír a todos. Cuando lo operaron hacía bromas sobre la situación y sus amigos no sabían cómo tomarlo porque les chocaba la naturalidad con la que Kike hablaba del tema, “no sabían si llorar, si reírse, si ya me estaba volviendo loco o por qué lo decía, pero luego se daban cuenta de que sigo siendo yo”.

Siempre he escuchado que las personas que logran vencer al cáncer son las personas que no se deprimen, aquellas que la luchan y Kike es un verdadero luchador. Ha ganado muchas batallas y lo más importante es que siguió viviendo. Hace dos años decidió probar el parabádminton, cuando hubo un lanzamiento de este deporte para personas con discapacidad y hoy en día forma parte de la Selección Nacional, con la cual compitió el año pasado en el mundial de Inglaterra y en diciembre competirá en los Panamericanos de Colombia. 

Su sueño es ser un conferencista internacional y en mi opinión no está muy lejos de conseguirlo. Kike parece ser el tipo de persona que logra todo aquello que se propone. Este año ya empezó a hacer charlas en provincias, pero dice que él no se apura, sino que deja que las cosas fluyan y pasen en su momento, “pero tienes que estar chambeando en lo que quieres y estar atento… yo no tengo ningún superpoder, ni más fuerza que nadie, ni más inteligencia que nadie, simplemente estoy convencido de que puedo hacer todo lo que me propongo y lo hago. Le contagio a la gente mis experiencias para que empiecen a vivir las suyas… las personas que quieren conseguir sus sueños tienen que convencerse de que son capaces de lograrlo porque el problema de la gente es que como son sueños lo ven muy lejanos e inalcanzables”.

Le pregunto qué piensa acerca de la situación para personas discapacitadas en el Perú y me corrige, “personas con discapacidad, no personas discapacitadas”. Luego me dice que el problema con nuestra sociedad es que es agresiva y excluyente. Hay 3 millones de personas con discapacidad, según Kike, pero no las vemos porque ni la sociedad ni la infraestructura están preparadas para ello. “Las veredas y rampas están mal hechas, a veces ni si quiera hay rampas, la gente no respeta los lugares para personas con discapacidad, los buses no son aptos para personas con silla de ruedas, en los bancos no se respeta la atención preferente, si tienes alguna discapacidad tienes que ir a estudiar a un colegio con gente que tiene discapacidad… Y no es así. Bajo todas esas circunstancias hostiles hay mucha gente que no quiere salir a la calle”.

Frente a esto Kike no se ha quedado de brazos cruzados, sino que está poniendo su granito de arena. En las charlas que da trata de concientizar a la gente sobre el tema de la discapacidad. Y el ejemplo de que está funcionando fue una charla que le dio a niños de 5to y 6to grado de primaria (12 años aproximadamente). “Así como el novio que llega a detener a la novia antes de que se suba al avión, yo ya me estaba yendo después de haber terminado la charla y un niño viene emocionado y me dice: Kikín gracias, yo creía que las personas con discapacidad no podían hacer nada y tú me has cambiado la forma de pensar porque tú haces un montón de cosas, gracias”. Kike dice que esta escena lo conmovió, ya que se dio cuenta de que el niño había aprendido algo de él.

Incansable es la palabra con la que se describe, “¿me queda a pelo, no?” me dice y agrega “mis amigos siempre me dicen ¿oye tú nunca te cansas? Y si me canso, solo que me canso y sigo, ese es el punto, sigo… el levantarse es obligatorio, tú no te puedes detener, la vida no se detiene, el tiempo no se detiene, tú tienes que seguir, seguir, seguir…”

Le tomó tiempo acostumbrarse  a su nuevo estilo de vida, pero lo logró, con ayuda de su familia, sus amigos y Dios, ya que Kike es una persona con mucha fe. Me cuenta que su hobby es viajar y que el país que más le ha gustado ha sido Brasil y el último viaje que hizo fue a Cusco a visitar a una de sus hermanas que vive allá. 

Le digo que me parece una persona muy alegre y me responde “pero, ¿no debería ser eso lo normal? Que estemos felices… ser feliz no es solo un estado emocional sino también una decisión” y con esto me doy cuenta que el niño que le agradeció después de la conferencia no fue el único que aprendió algo de Kike. 

TAMARA WONG FUSTER 

¡Ha dicho!



Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(15 de Junio del 2017)

martes, 13 de junio de 2017

Por Cosas Así Me Molesto (Pero Trato Que Ya No)

El post anterior (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2017/05/por-que-te-molestas.html) me hizo acordar que tenía esta foto hace más de un año y que no la llegué a publicar.

Lo que aún no me queda claro es si el señor que manejaba trataba de ser medio pendeivis o solo era medio tarado. Dio la casualidad que cuando salí del supermercado también salió el conductor, un señor bien parado, no creo que llegara a los 60, y en su brillantez y genialidad para no ocupar el lugar reservado, solo se puso en la pista tapándolo. 

A este otro angelito le tomé foto en la vía expresa intentando rebasar a todos los carros a toda velocidad con todo el tráfico encima, metiéndome el carro a mí y a todos los que estuvieran “estorbando” su camino. Ta vez deberíamos mandarlo a la Chutana para que sea feliz y nos deje ser felices a los demás.

Hasta ahora la gente en el aeropuerto sigue creyendo que esos lugares pintados de celeste en el suelo son para los carritos de las maletas. Ah sí verdad, hay otro cartel elevado con más símbolos pero seguro escapa a su limitada visión. Claro que a nadie le importa, los señores que cuidan el estacionamiento están muy ocupados como para llevarse esos carritos y que a las personas con discapacidad que necesitan ese lugar, que los coja un burro. 

Esta última foto fue de la semana pasada frente a la casa de mi amiga. El señor ahí parado no es el dueño del carro, era del de adelante, salió de casualidad. Parece que cuando a uno le entregan su brevete se olvidan del reglamente y no recuerda que cuando una vereda está pintada de naranja significa PROHIBIDO ESTACIONAR. Y claro a quién le importa la rampa si casi nadie la usa, está de adorno, más lo usan los skaters, ¿no? Que importa si pasa una señora con su bebé en un coche o un anciano en silla de ruedas… que se de la vuelta… ese lugar es para los carros, que muevan la rampa a otro lugar; ese conductor seguro no podía moverse 5 metros más adelante (Porque había sitio, ahí me cuadré yo) para dejar su carro, ese era su lugar… ¡Que se jodan los demás! (http://kikin-rispa.blogspot.pe/2010/05/la-cultura-del-yo-primero-tu-jodete.html)

Vuelvo a preguntar, con todo esto, ¿Creen que tengo derecho a molestarme? En fin, mi salud primero, seguiré intentando no hacerlo pero no me van a negar que ustedes también se indignan con gente así y se sienten molestos y quisieran hacer algo al respecto, como buscar las placas para averiguar quiénes son los dueños… ¿Quién, yo? No la verdad que me da flojera porque lo más probable es que muchos de ellos ni se enteren o les importe tres pepinos, pero si quieres tú hacerlo, no me opongo, así como quien no quiere la cosa, empiezas a ser parte de la solución. 


¡He dicho!


¿Otra vez estás molesto?.- No la verdad que ya me llega al chopin jajaja, me estoy bañando en mantequilla para que no me afecte, lo cual no quiere decir que no siga tomando fotos y publicando sobre este tipo de gente… tal vez la próxima sí me el tiempo de buscar sus nombres y hacerles roche jeje. 


Kikín Rispa
kikerispa2003@yahoo.es
(13 de Junio del 2017)